sábado, 6 de febrero de 2010
Land of some other order.
Es fantástico. Es jodido. Hace que mis manos tiemblen.
No sé decir nada de lo que quisiera pero os pregunto
que por qué no puedo ser soluble.
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?
Joder.
Combustión espontánea es lo máximo a lo que puedo aspirar.
Fundirme con el aire. Verlo todo.
Tampoco es mala idea.
¿Y qué pensarán los peces?
Tienen frío, tienen frío y aunque en algún momento hayan
llegado a pensar que lo saben todo, siempre tienen una
duda acechando. Alguien les mira fijamente a la nuca.
O a las aletas, o a lo que sea.
Tal vez no lo conocen todo, y esta sospecha les hace nadar
rápidamente de un lado a otro, no pararse nunca.
Saben que no pueden ver lo que hay aquí, al otro lado.
Bonitos, bonitos míos, yo os lo contaré.
Os lo contaré en bajito, hasta que los pulmones me sepan a sal.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario