miércoles, 9 de junio de 2010

CARNE.

No hay quien me pare. Empieza el show. Me cuento ciertas historias, sé que tengo que creer en ellas para que todo vaya bien, para que todo vaya. Pero de vez en cuando vislumbro las grandes mentiras. ¡Son enormes! Cierra los ojos. Cuenta hasta diez. Llena un vaso y bebetelo de un trago. Lo que sea. No puedo destapar mi propia farsa. ¿Cómo enfrentarme a ello? Mi propia farsa, enfrentarme a ello, me da la risa con las tonterías que digo. ¿Pretendo hablar como un espía? JAJA. Pero, ¿realmente ELLOS guardan ESO bajo sus colchones o NADIE esconde NADA?
¿Lo tienen ellos? ¿Lo tengo yo y no recuerdo dónde? No quiero buscarlo por si acaso no lo encuentro. Me aterroriza. Lo tienen ellos, tengo que convencerme definitivamente. Estoy muerta de miedo. Ver. Me da verdadero pánico ver. Se lo han llevado. Se lo han llevado, JODER.
No existen las soluciones. Sólo palabrería. ¿Cómo voy a pensar que las personas pueden mejorar esto? Un metro ochenta de carne, ¡de carne! ¿Qué tiene la carne que pueda solucionar esto? Distracciones, sí, vale. Y luego los gusanos. No quiero distracciones. Estoy buscando algo. Y la carne siempre en medio. Mi carne, la tuya.
Si tuviera valor te prendería fuego. Está decidido, nunca vas a importarme nada. Escribo esto y me arrancaría las manos. No me lo creo, pero me parece lo más lógico.
De momento he alimentado a los gusanos de la terraza, para que me dejen en paz por un tiempo. Hay un margen. Let's see. Algo podré hacer. Algo podremos hacer.
Blablablablablablablablablablabla

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Caos.

Anónimo dijo...

Imprescincible para mantenerse despierto. ¿Eres Ale?