lunes, 22 de junio de 2009

Black coffee.


"La gente me produce asco, tengo asco hasta de mi mismo. Deseo una destrucción completa de todo lo humano, incluidos ellos e incluido yo, ya que no soy especial ni mejor que ellos. Soy una mierda más puesta en este mundo sin mi aprobación.
27 años son más que suficientes para poder soportar todo este absurdo que me rodea y que me invade, es suficiente para ver que todo lo que hacemos no servirá de nada, que ningún sentido tiene seguir sufriendo y siguiendo una rutina estúpida que no nos conduce a nada. Mierda de vida, mierda de sociedad, mierda de gente, mierda de sistema,... MIERDA, mi palabra favorita, sólo ella es capaz de describir sin esfuerzo mis pensamientos.
Madrugo por las mañanas y pienso con ironía: "¡Bien, otro día más sobre este planeta!. Levantémonos, vamos a producir la ración de basura de hoy.". Me levanto, no sin un gran esfuerzo de voluntad (la cual hay que reconocer es considerable, me pregunto de dónde sale), toso (el tabaco dicen que mata, poco a poco). [...]

¿Por qué me siento tan asfixiado? ¿por qué tan aislado? ¿por qué tan agobiado?... ¿Quién me ha enseñado a ser así?, ¿por qué he elegido este camino de penuria y sufrimiento?... ¿Alguien me podría ayudar?, sólo me gustaría ser idiota para no preocuparme tanto, o ser tan inteligente que desde mi superioridad no me afecte tampoco la mediocridad y la rutina. ¿Alguien tiene la sabiduría? ¿alguien la llave de la tranquilidad?... No quiero morir, pero tampoco vivir así, y no existe punto intermedio, o mejor dicho, sí que existe y en él estoy: malviviendo, una especie de zombi, un muerto en vida que no se decide por ninguno de los dos caminos porque no es capaz de llegar a ninguno de ellos. Soy así desde muy joven, casi podría decir que desde que tengo uso de razón. Es demasiado tiempo para sufrir. Siempre pensaba que cuando creciese, la madurez y la experiencia me ayudarían y vería la luz al final del túnel, incluso (era demasiado romántico todavía) que el amor podría sacarme de la oscuridad, pero el tiempo pasó, los amores también,... y nada me ha ayudado, nada ni nadie, porque he llegado a la conclusión de que si hay salida (cosa que ya dudo) debería estar dentro de mi y que si no la he encontrado es porque esa salida no existe.
"


Nada mejor para una tarde de junio que café sólo y Cioran, ¿verdad?

3 comentarios:

LiamMalakian dijo...

te lo voy a copiar

M dijo...

ummm...

vaya.

He he estado curioseando por tu blog.
Tienes buen gusto literario y musical.

Se ve que ayer no estabas demasiado optimista. Los lunes casi nunca son buenos días, aunque para mí, peor son los domingos...mucho peor.

Una cosa: en tu perfil pones que eres mujer, pero te refieres a ti mismo en género masculino...Entiendo que eres hombre ¿no?...

Por otro lado gracias por la visita a mi blog o lo que sea.

Ladrón de mandarinas dijo...

¿Sabes en qué libro de Cioran aparece este texto? Lo encontré hace años en una página web sin citar la fuente y es la primera vez que vuelvo a verlo al completo en alguna otra parte, y, tras leer algunos libros suyos, el estilo parece más propio de un diario que de lo que publicó.

Independientemente de eso, a mí me parece que Cioran es mejor leerlo en noches de insomnio o por la mañana, bien temprano, antes de hacer frente al día; lo primero hace que te tomes menos en serio a ti mismo y lo segundo que le prestes menos atención a todo lo demás.