Then we do what we have to do,
which is all you can do on this side of the blue.

No hay quien me pare. Empieza el show. Me cuento ciertas historias, sé que tengo que creer en ellas para que todo vaya bien, para que todo vaya. Pero de vez en cuando vislumbro las grandes mentiras. ¡Son enormes! Cierra los ojos. Cuenta hasta diez. Llena un vaso y bebetelo de un trago. Lo que sea. No puedo destapar mi propia farsa. ¿Cómo enfrentarme a ello? Mi propia farsa, enfrentarme a ello, me da la risa con las tonterías que digo. ¿Pretendo hablar como un espía? JAJA. Pero, ¿realmente ELLOS guardan ESO bajo sus colchones o NADIE esconde NADA?

-¿Un renunciamiento laico, vamos a decirle así?
"El matrimonio de la razón y la pesadilla que dominó el siglo XX ha engendrado un mundo cada vez más ambiguo. Los espectros de siniestras tecnologías y los sueños que el dinero puede comprar se mueven en un paisaje de comunicaciones. El armamento tecnológico y los anuncios de bebidas gaseosas coexisten en un dominio de luces enceguecedoras gobernado por la publicidad y los seudo acontecimientos, la ciencia y la pornografía. Los leitmotive gemelos de este siglo, el sexo y la paranoia, presiden nuestras existencias. El júbilo de McLuhan frente a los mosaicos de información ultrarrápida no basta para que olvidemos el profundo pesimismo de Freud en El malestar en la cultura. El voyeurismo, la insatisfacción, la puerilidad de nuestros sueños y aspiraciones, todas estas enfermedades de la psique han culminado hasta ahora en la víctima más aterradora de nuestra época: la muerte del afecto.[...]
HERMES.―Deja el trofeo en el suelo: en el infierno hay paz y no se necesitan las armas para nada. Y ése de venerable aspecto, que tiene un aire desdeñosos, que lleva arqueadas las cejas, que está sumido en meditación y que luce una espesa barba, ¿quién es?
MENIPO.― Un filósofo, Hermes, o, más bien, un mago, un hombre lleno de charlatanería; de modo que también a él desnúdalo: verás muchas cosas ridículas ocultas bajo su manto.
HERMES.― Quítate primero el porte y luego todo lo demás. ¡Oh Zeus! ¡Cuánta vanidad lleva consigo! ¡Cuánta ignorancia, sofistiquería, vanagloria, problemas insolubles, discursos espinosos y razonamientos complicados! Y luego muchísimo trabajo inútil y no poca charlatanería, frivolidades y palabras sin sustancia. ¡Por Zeus! También llevas estos objetos de oro, sensualidad, desvergüenza, cólera, voluptuosidad y molicie! Porque no se me ocultan tales cosas, aunque las escondes con cuidado. Deja también la mentira y el orgullo y el pensar que eres mejor que los demás. Porque si te embarcas con todo esto, ¿qué nave de cincuenta remos podrá sostenerte?
EL FILÓSOFO.― Pues bien, todo lo dejo, puesto que así lo ordenas.
MENIPO.―Que también deje esas barba, Hermes, que es pesada y espesa, como ves: por lo menos son cinco minas de pelos.
HERMES.―Dices bien: ¡quítatela!
EL FILÓSOFO.―¿Y quién habrá que me la corte?
HERMES.―Menipo te la cortará con el hacha de los constructores de navíos, usando como tajo la pasarela.
MENIPO.―No, Hermes; dame más bien una sierra, porque así será más divertido.
HERMES.―El hacha basta. ¡Muy bien!
Ahora, después de haberte librado de tu olor a chivo, pareces más humano.
MENIPO.―¿Quieres que le corte también parte de las cejas?
HERMES.―Sí, pues las tiene levantadas sobre la frente, irguiéndose con soberbia, no sé por qué...¿Qué es esto? ¿También lloras, basura, y sientes pavor ante la muerte? Sube de una vez.
MENIPO.―Aún lleva escondida euna cosa muy peseada.
HERMES.―¿Qué cosa, Menipo?
MENIPO.―La adulación, Hermes, que le ha sido útil para muchas cosas en la vida.
[...]
"We didn't make plans or talk about the future anymore. The future is only imaginary. A destination you invent to keep going, but a point comes when you realize you will never get there."
"Life is just a prison in which we try to keep ourselves busy and to forget. Yes we forget. We go on forgetting, all the things we would prefer to know nothing about. Just taking refuge in forgetfulness and frivolity."