lunes, 23 de noviembre de 2009

1
por qué no simplemente no esperar
a ser ocasión de
un vertedero de palabras

¿no es mejor abortar que ser estéril?

después de tu partida las horas son tan tristes
siempre empiezan a rastras demasiado pronto
los garfios desgarrando con ceguedad el lecho de miseria
rescatando los huesos los amores antiguos
cuencas una vez llenas con ojos como tuyos
¿es mejor siempre demasiado pronto que jamás?
negra necesidad salpicando los rostros
diciendo una vez más nunca flotó lo amado nueve días
ni nueve meses
ni nueve vidas

2
diciendo una vez más
si no me enseñas tú no aprenderé
diciendo una vez más existe un último
atardecer de últimas veces
últimas veces de mendigar
últimas veces de amar
de saber no saber simular
un último atardecer de últimas veces de decir
sino me amas nunca seré amado
si no te amo ya no amaré nunca

un batir de palabras gastadas una vez más en el corazón
amor amor amor golpe de un émbolo antiquísimo
moliendo el suero inalterable
de las palabras

una vez más aterrado
de no amar
de amar pero no a ti
de ser amado y no por ti
de saber no saber simular
simular

yo y todos los otros que te amen
si te aman

3
a menos que te amen

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Estais ciegos.



[...] Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden. ¿Por qué, por qué, pourquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras?[...]

sábado, 14 de noviembre de 2009

Black hungry birds.



I've seen your face in every place that I'll be goin'
I read your words like black hungry birds read every song
Rise and fall
Spin and call
And my name
Is carnival
Sad music in the night
Sings a scream of light out of chorus
And voices you might hear appear and disappear
In the forest
Short and tall throw the ball
And my name is carnival
Strings of yellow tears
Drip from black wire fears
In the meadow
And their white halos spin
With an anger that is thin
And turns to sorrow
King of all
Hear me call
Hear my name
Carnival
Here there is no law
But the arcade's penny claw
Hanging empty
The painted laughing smile
And the turning of the style
Do not envy
And the small
Can steal the ball
To touch the face
Of carnival
The fat woman frowns
At screaming frightened clowns
That move enchanted
And a shadow lie and waits
Outside your iron gates
With one wish granted
Colours fall
Throw the ball
Play the game
Of carnival
Without a thought of size
You come to hypnotize
The danger
The world that comes apart
Has no single heart
When life is stranger
Wheel and call
Clawed dreams all
In the name
Of carnival
Wheel and call
Clawed dreams all
In the name
Of carnival


Recuerda lo bien que mentía yo los viernes por la noche.

"Los chicos del viernes hablan de mujeres en voz alta, pero no tienes que creer todo lo que dicen. Todas las chicas tienen el corazón roto. Las carreteras están atascadas durante el fin de semana. Todo el mundo quiere estar lejos de donde ha nacido. Al menos el viernes por la noche.
Los bares ya no dan dos por una y en esta ciudad tienes que ganar mucho para poder beber en el centro. Los camareros han enterrado sus sonrisas porque es viernes por la noche y la gente coge todo lo que brilla. Con o sin permiso. Las niñas bonitas siempre son las que están más tristes porque saben que hay más tíos dispuestos a hacerles daño. Las niñas feas se dejan ir y bailan toda la noche solas, o unas con otras, y no tienen suerte ni atrayendo las desgracias.
Los tíos con coche juegan con los dardos trucados y los que tienen dinero nos están viendo a todos las cartas. Las madres no duermen en toda la noche porque saben que duele pero también saben que no hay nada mejor y no acaban de decidir qué es lo más peligroso.
No hay nadie que no dispare los viernes por la noche, ni hay quien esquive los disparos. Sé que las cosas no nos iban demasiado bien y sé que no era el hombre perfecto toda la semana, pero tendrás que reconocer que no había muchos como yo para un viernes por la noche. Sé que no puedo esperar que estés siempre sola, pero te pido que no te lo creas todo. Recuerda lo bien que mentía yo los viernes por la noche."


Y esta noche de viernes juego a las mentiras otra vez, me miento bajito, al oído, a veces me lo creo; siempre me río. Corro detrás de los gatos que corren para esconderse de la lluvia, nunca te alcanzo y las gotas resbalan por mis hombros. Tú dices sin azúcar, yo digo sin aliento y lo único que nos queda claro es que seguro que es solo, el café solo y las noches de los viernes y los gatos que te miran de lejos, el camino de vuelta solo, y por supuesto el de ida. Pero podemos seguir jugando, decirnos que nos gusta estar así, que es mejor ver llover desde la ventana, cualquier cosa. Recuerda lo bien que mentía yo los viernes por la noche.